
En el fondo, las arañas vasculares son el mismo problema que las varices, solo que en un grado menos pronunciado. Su origen tiene mucho que ver con la predisposición genética, pero también inciden en la aparición de las arañas vasculares causas hormonales, nutricionales o de nuestro estilo de vida. Las arañas vasculares no representan un problema de salud grave, pero son verdaderamente antiestéticas y a menudo molestas.
La desaparición de las arañas vasculares no era tarea fácil, sin embargo, con la aplicación de nuevas técnicas se han conseguido resultados realmente positivos y duraderos, siempre que se acompañen de algunos hábitos de vida que impidan la reproducción de las arañas vasculares en otras zonas.
En los casos más severos, cuando hablamos de problemas variculares más que de las arañas vasculares, el método que ha demostrado mayor eficacia es la escleroterapia. Consiste en la inyección de una sustancia química irritante en cada uno de los vasos capilares afectados. Esta solución hace que las arañas vasculares o las varices vayan desapareciendo, en un proceso progresivo que suele tener una duración de unas tres semanas hasta que se visualizan los resultados definitivos. Este tratamiento para las arañas vasculares precisa de algunos cuidados posteriores como el vendaje de la zona, la aplicación de cremas hidratantes y antibióticas, los fotoprotectores y las medias de compresión.
El otro tratamiento eficaz para las arañas vasculares es mediante láser, un método especialmente pensado para casos leves. La desaparición de las arañas vasculares es más cómoda y con un post tratamiento más sencillo, con solo aplicaciones de crema y cuidado a las exposiciones solares.